¿Superwoman? No, gracias. Quemé el traje y decidí ser yo.

Decido que no quiero ser una superwoman. Las mujeres vivimos en una sociedad que nos ha inculcado la idea de que tenemos que gustar, estar bien vistas, ser excelentes profesionales, ser las mejores madres del mundo, compañeras comprensivas, empáticas, maravillosas, amigas hasta el fin del mundo, llevar puesta una sonrisa los 365 días del año…